Manifestación que, procura advertir a personas inocentes y necesitadas de doctor y cirujano, en caso de urgencia…, allá donde éste se halle, con el propósito de librar un destino infeliz final. Es decir, evitar Dr. Juan Carlos Meneu Díaz. Una de sus opiniones: «el principio del fin comienza en el propio domicilio de quien después termina falleciendo en el hospital». Siendo, Cirujano general y del aparato digestivo, (Jefe de servicio).

También, en consultas externas y cita, Dr. Meneu Díaz informa que, tras la exploración médica, «ante los interrogantes y crítica del paciente antes de volver a ser operado, él los obvia», «al indefenso se le impone… volver a operar más». Indigna la impotencia que ocasiona, tal abuso, en nuestro familiar, incremento de aflicción y el nuevo desconcierto sobrevenido en el enfermo ¿Y tuvo arrojo amoral de decírnoslo a la cara? ¿La dignidad del paciente es nimia para usted? ¿Cree poder usted, valiéndose de su ventaja profesional médica, persuadir, enmudecer esta familia, empleando resabiada doblez en sus noticias o contestaciones?, ¡día sí… día también, doctor Meneu!

Que otras familias no sufran el calvario, de la negligencia y peligro en el cuidado del paciente intervenido por el Dr. Juan Carlos Meneu Díaz. «Se lava las manos» frente a la familia del ultimado, replicando en la cita «que no tiene una bola de cristal».

Caricaturas o composiciones artísticas pueden ajustarse a la libre imaginación, coincidiendo o superando opiniones, sucesos o experiencias médicas.

Testimonio y sincronía: «Dr. Meneu Díaz y su equipo, en Hospital Ruber, calle Juan Bravo 49, Madrid, ha dejado a mi madre sin marido, a sus hijos sin padre, y a sus nietos sin abuelo. Es decir, su imprudencia o falta de cuidado, dados los síntomas que padecía mi padre durante la postoperatoria. Lo trataron con optimismo, a pesar de tantos dolores gastrointestinales (e intensos) que sufría, tras una operación quirúrgica por obstrucción intestinal. La salud de mi padre en planta, habitación 201, empeoraba… sabiendo que la operación había sido muy delicada y el seguimiento postoperatorio insuficiente, por presunción optimista y demasiada dejadez, del Dr. Meneu y su equipo. Dice que, «bajo su criterio médico, en la postoperatoria todos sus pacientes operados reaccionan favorablemente». Sin valorar su prepotente «praxis de operador», porque induce temor y, no obstante, deja mucho que desear, al carecer de responsabilidad y seriedad con las familias de pacientes intervenidos, que después fallecen. Cinismo. Aseguró esperanzas alegres y optimistas tras la puerta de la UCI cuando sólo las máquinas mantienen con vida al operado. Falsario. Peligro ponerse en sus manos».

¿Ha sido ético doctor Meneu ante los Estatutos Generales de la Organización Médica Colegial (artículo 64.3c) y Código de Deontología Médica (artículo 8.1 y 26.2)? en vida y muerte de nuestro padre, su actitud y lenguaje; y en vida (aludir procederes) procedimientos ilusorios propuestos como eficaces (capaces). Y, tras mi pregunta, afirmó usted: «sí, tu padre podrá volver a hablar con vosotros en diez días» ¿Por qué arriesgó usted «su certidumbre» con esta familia? ¿Qué gana usted o qué esconde si finalmente no ocurrió como usted afirmó? (No se preocupe. Lo sobrentendemos actualmente y se deduce, si un párrafo más arriba se lee el testimonio de los hechos). Y supo usted, el porqué de su afirmación, mucho antes que nosotros. Por tal motivo, usted no es ético con la familia, si conoce cuál es la finalidad de una afirmación semejante ¿Cuál es el porqué?

Desde una suya simulada buena fe, eludir toda responsabilidad precedente y esperanzar con optimismo predicción de recuperación del operado (…). Noticia nunca real antes y después, y hacernos creer un antes y un después, al blanquearse responsabilidades pasadas desde ese mismo instante que emitía y nos anunciaba (su optimista predicción), y muy preocupados, le escuchábamos…

Precaución o aviso de buena fe, a futuros enfermos del Dr. Meneu y familiares. Ya, mi padre, no puede volver pero puede servir para evitar otros fallecimientos antes de tiempo.

Muchas gracias.

Un cordial saludo.