Habréis visto un reloj de arena en la portada del libro o un sujetador o las dos cosas. Mi idea era poner un sujetador disimulado pero quedó reloj. Bien formaliza pecho la mitad superior, bien incorpora el tiempo en rampa cayendo. Un tiempo que corre lento aunque corre. Que, roza, mientras pasa.

¿A qué llamamos tiempo? Gracias que la infancia es lenta en el tiempo hemos vivido más; la pubertad igual de lenta salvo enérgica; luego, cada vez, menos lenta y enérgica. El tiempo más rápido, siendo el mismo de siempre.

Se tiene reticencia de recordar el pasado. Por una súper experiencia negativa de hecho o sentimental, o varias de aquéllas o éstas, porque marca. Porque independizarse, trabajar, pagar recibos, buscarte la vida, no es fácil, ni empezar de cero ni ir impulsado por «piedras» del pasado. Sean «piedras» involuntarias, de muerte natural, de accidente. O voluntarias, por error, porque sí, porque hemos querido, porque no nos importó. En definitiva, «mazacotes» de un futuro que llegó. Como aerolito del Espacio chocó.

Muchas veces la vida se queda como un ajedrez sin jugar o a medio jugar, sin terminar, sin perder ni ganar. Simplemente se quiere empezar o jugar otro juego. La vida tiene mismos principales obstáculos para cualquier ciudadano en convivencia de bienestar, son ineludibles o hacen frente.

Verdad que, con dinero, se puede todo; no por el valor que tenga en sí sino por el valor que la gente le da. Lo que hace comprar o comprarse, vender o venderse. Siempre se vendió y compró casi todo por dinero; hoy todo. Todo está etiquetado invisiblemente o se ha marcado por un valor económico, y se sabe, pero no importa. Esta situación hace perder sentido de los días, días constantes.

El principio de amor, prefacio de la virginidad o la madurez o del desamor. Ese amor sin cotejar no tiene obstáculo ni piedra preciosa con que comprarse. Se halla en las alturas, en grado espiritual a la vez  del crecimiento físico, enamoramiento desde la ignorancia, la inexperiencia, la verdad; desde un tiempo lento, desde donde no se puede aprender. Las noticias del mundo son sólo noticias. Estudias para aprender y un futuro de trabajo, y antes o después las trabas. Pero un presente sin estrenar, un futuro sin estrenar, es decir un pasado sin estrenar ¡Ahí el amor!

Ahí dos personas comenzando a saber que existe atracción sexual sólo con amor o amor sólo con atracción sexual. Amor nuevo, personas nuevas. El amor no debe tener experiencia, debería asiduamente desordenarse; olvidar cómo es un beso, cómo amarse, cómo manejarse saltando la prohibición; invención. Valerse del remoto buen pasado subconsciente, para utilizar el tiempo libre en tiempo inicial. Amar tu pareja, día a día, de ayer con ayer; hasta quitarle toda la edad que se ha tenido en común sin conocerse. Seguramente, no se puedan quitar «piedras» de albur o imposibles de recuperar, no obstante se pueden evitar otras peñas antiguas de equivocación a la hora de amar.

Por ello, saber tratar la pareja antes de un besoantes de unas manosantes de… una madurezantes de un dinero… O después de filosofar… después de emocionar que la primera vez llegue… Que antes y después, estén a la par; sean lo mismo; amor y lo que tiempo se sea capaz.