Puede ser la mujer de mi vida ¡Azar! Mientras entre luces de besar, lo dudaba… ¿El destino amanecía?

Sus brunos cabellos lisos, que con novicias manos le arrinconaba hacia los costados de su cara. Que, entretanto lindaba sus pelos, se consolidaba bella. O antes, porque eran de ella. Siento aún el tacto, ¡bonita mía! Me […]