Se hace dura la marca sin ti. La longitud. No me enamoré de ti por elección ni por la fuerza ni olvidándome de mí, pero quedé en ti y sin mí. Cada día una parte de ti se introduce en mí sin yo desearlo, sabiendo que estás bella para mí. Si te digo la verdad, una parte de mí, no vive, si no es en tu compañía. Prometo, juro, a ti. Creo, que necesitaré, tu amor. Comencé por amarte a sufrir de verdad. Tú creces kilómetros en mi tattoo, yo me hago más pequeño. Volvería, loco, a tu lado. Sería otra forma de perturbación y no terminar nunca, por amarte. Te amo. Créeme. Te amo joven, madura, y anciana. Te protegeré, te haré, feliz, cada parte del día y la noche entera; te acompañaré, como si fuera el último día cada día; te pensaré, cuando estemos distanciados pero en el mismo sitio; cuidaré tu persona, como mi vida; y te defenderé de todos los hombres, porque no hay más amor que contigo mi vida. No puedo amarte más; sólo que los días sean más, para tener más cantidad junta. A día de hoy te amo sin condiciones. Interracial. Eres, la mujer, más bella de tu edad de todo el Planeta. Donde hay, millones. De mujeres. Una mujer, elixir, pigmento, en carne y hueso deseada, además, amada.